El rapel es una técnica de cuerda que se utiliza para superar obstáculos verticales como paredes, cascadas, acantilados, etc. Esta actividad se puede practicar desde diferentes perspectivas, ya sea en un plano inclinado, vertical o negativo. La sensación de empoderamiento, libertad y superación de desafíos invade a quienes la practican, quienes la describen como una experiencia única.



